La realidad que vivimos, es que los adolescentes se hacen novios no porque se aman, sino porque se gustan o se necesitan, aunque algunos pueden en el futuro madurar y ser capaces de amar. En muchas ocasiones estos novios están convencidos de que se aman con toda intensidad, y lo que les pasa intensamente es el deseo. Y estos enamorados, se ponen obstáculos para aprender a amar, porque como los dos "se aman" y sienten todas sus necesidades afectivas satisfechas, no les interesa amar, viven los dos en su egoísmo.
Primer trampa: creer que se aman cuando solo se desean. Se confunde el deseo con el amor, ya que en la práctica es difícil distinguir el amor del deseo, porque los dos son amor, en los dos se busca hacer feliz al otro. El deseo es más apasionado, produce emociones más violentas, por eso el deseo tiene ventajas. Y justo ahí esta la trampa: el que sólo desea no piensa que solo desea, piensa que lo que siente es amor intenso.
Segunda trampa: creer que son afines cuando sólo les gusta estar juntos. Esto es creer que tienen mucho en común, cuando a lo mejor no tienen nada. Les gusta estar físicamanete juntos, poder mirarse, hablarse y acariciarse. Confunden el gusto de hacer esas cosas con el gusto de estar juntos al hacer esas cosas.
Tercer trampa: Creer que están pensando, cuando solo están sintiendo. En el pensar se consideran razones a favor y en contra, se es objetivo y realista. Esto es muy difícil de vivir en el noviazgo, en ocasiones los que piensan son los que están a nuestro alrededor, cuando nos dicen algunas ideas muy bien pensadas, nosotros no queremos escucharlas.
Ahora que ya sabes de estas trampas, puedes identificar ¿en cual trampa haz caído? la idea es que al conocerlas, puedas identificarlas cuando las estas viviendo y dejes de caer en ellas,


4 Comentarios
Muy buena información 👍🏼
ResponderEliminarCasi siempre al iniciar una relación nos fijamos en el físico muchas veces las parejas se forman porque "Está guapo o está guapa" a veces no hay amor o cariño por en medio y respecto a las trampas creo que solemos confundir el amor con algo más como el deseo sexual o alguna de esas mismas trampas que se mencionan.
ResponderEliminarEs común en la primera etapa de una relación confundir la atracción física con el amor verdadero. En mi experiencia personal, he vivido esta situación en la que creí que me encontraba en una relación amorosa cuando en realidad solo existía una fuerte atracción sexual. Esta confusión puede ser muy común, especialmente en relaciones donde se enfatiza la importancia de la intimidad física sobre otros aspectos de la relación, como la comunicación, el respeto y el compromiso emocional. A través del tiempo y la experiencia, he aprendido a identificar la diferencia entre la atracción física y el amor verdadero, y a valorar la importancia de la construcción de relaciones sólidas y duraderas basadas en el respeto mutuo, la comunicación abierta y la honestidad emocional.
ResponderEliminarhe vivido la situación de creer que mi pareja estaba pensando de manera racional y lógica, cuando en realidad solo estaba actuando en base a sus emociones y sentimientos en el momento. Esta confusión es común en las relaciones, especialmente cuando no hay una comunicación abierta y honesta entre las partes involucradas.
ResponderEliminarA través de la exploración de los distintos tipos de trampas que existen en las relaciones amorosas, he aprendido a identificar estas situaciones y a trabajar en la comunicación y la empatía hacia mi pareja. Comprender que las personas pueden actuar en base a sus emociones, y no necesariamente en base a la lógica, ha sido clave para fortalecer mi relación y evitar caer en trampas emocionales en el futuro.